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Raúl dejó su sello en las remontadas

Raúl en las remontadas del Real Madrid

En estos días se cumplen 29 años del debut de Raúl con el Real Madrid. Ya saben: año 94, Valdano en el banquillo y un partido contra el Zaragoza en el que un imberbe con el 17 a la espalda apuntó tantas maneras como ocasiones de gol desaprovechó. La historia goza de buena salud en el imaginario madridista que, sin embargo, quizás no recuerda con tanta claridad aquella eliminatoria de Champions en la que Raúl dejó su sello en la historia de las míticas remontadas del Real Madrid.

Hablamos de la temporada 00/01, señalada en el calendario por ser la primera de Florentino Pérez en la Casa Blanca y también el debut de Luis Figo en Chamartín. El Madrid venía de ganar la Octava frente al Valencia y Lorenzo Sanz tuvo la fatal idea de convocar elecciones. El gancho del portugués resultó definitivo.

Aquel equipo, dirigido por Del Bosque, se cimentaba en un once reconocible que sólo se modificaba por necesidades de refresco o para cubrir sanciones. Partiendo de un 4-4-2 como base, pero versátil, en la portería Casillas ya era indiscutible; la defensa la formaban Salgado, Hierro, Karanka y Roberto Carlos; Helguera y Makelele controlaban el centro; Figo y McManaman jugaban por las bandas y Guti acompañaba a Raúl en la delantera.

La eliminatoria clave fue contra el Galatasaray, en los cuartos de final. Antes, el equipo había superado la doble liguilla que por entonces la UEFA decidió imponer en la competición (sólo duraría cuatro años). En aquel equipo turco, siempre un incordio, destacaban el portero brasileño Taffarel, un veterano Gica Hagi y Jardel, habitual verdugo del Real Madrid.

La ida tuvo de todo: ambiente infernal, un Madrid que al comienzo impuso su historia, un Galatasaray que no aceptó la derrota y, finalmente, vuelco total y debacle blanca: 3-2. Pero quedaba la vuelta en el Bernabéu, escenario donde en la Champions todo es posible.Al Madrid le valía con una victoria por la mínima, pero quiso demostrar que a los gigantes los puedes pillar dormidos, pero nunca los des por muertos antes de tiempo. Raúl se encargó de explicarlo sobre el campo. Con dos goles y una muestra de su habitual picardía y sangre madridista, el eterno 7 entró en la historia como uno de los protagonistas de las remontadas del Madrid en Europa.

El madrileño vivió deprisa, lo ganó todo, pero su gran madurez y sentido del club le hicieron que un día todos los niños quisieran ser Raúl. Y eso es inalcanzable.